Hoy en día
La
utilización de substancias 100% naturales con el fin de aromatizar y perfumar
se manttuvo hasta mediados del sigloXIX.
La clase alta, era marcadamente ostentosa en lo que repectaba a satisfacer su sentido del olfato.
Tal vez se veían en la necesidad de cubrir el terrible
hedor que reinaba en todas partes debido a la carencia absoluta de sistemas sanitarios.
¡Hay que recalcalcar,que en el palacio de Versailles no había
ni siquiera un solo lavabo o letrina!
El exagerado consumo de perfumes llegó tan lejos, que el parlamento
Protestante de Londres en 1770 intentó detenerlo a través de un decreto por el cual se acusaba de brujería a las vírgenes, jóvenes o viudas que
utilizaran perfumes tentadores„" cabellos falsos;
u otros medios „deshonestos" para inducir a un hombre falazmente al matrimonio.
Hasta mediados del siglo XIX todas las sustancias aromáticas utilizadas eran de procedencia
natural.
La primera síntesis, en 1837 la publicó Friedrich Wöhler, junto con el Sr. Justus Liebig en el trabajo de ambos
sobre el aceite de almendras amargas. Ellos lograron, através de la separación enzimática de la Amigdalina , producir Benzoaldehido
el principio aromático del aceite de almendras amargas, o más conocido como Mazapán .
La síntesis de la Cumarina - el principio aromático de la Habas Tonca -, del Heno recién segado, o el del Waldmeister vinieron luego, asi también la Vainilla y
también el Heliotropina.
Por aquellos tiempos, el químico francés Dumas, desarrolló el método analítico para
observar los componentes de los aceites esenciales (o etéricos) , a través del cual dichos componentes
fueron separados en Hidratos de carbono así como su oxígeno, nitrógeno y derivados del
azufre.
Este desarrollo cambió drásticamente el mundo de los aromas, que por entonces
estaba dominado
por perfumes florales cuya nota básica era de origen animal.
La sociedad de entonces exigía, hasta ese momento, perfumes florales cuyo arte
consistía en crear la " Fotografía " aromática de la flor.