Orígenes
La utilización de una o más sustancias aromáticas para perfumar el cuerpo con la finalidad de esconder, acompañar o resaltar el olor personal, parece ser tan antigua como la humanidad misma .
Hasta en los animales puede observarse como se revuelcan sobre cadaveres en
descomposición,
principalmente con la idea instintiva de esconder su olor propio de los enemigos naturales y, con ello, salvar su
vida.
Nuestros ancestros, cuando comenzaron a pensar al respecto, deben de haber tomado por sobrenaturales los inexplicables procesos implicados en el olfato.
Como muy tarde, a partir de la utilización del Fuego el hombre debió conocer, al quemarlas, el aroma de las diferentes maderas y
hierbas.
Desde tiempos inmemoriales, infusiones, extractos y otras formas distintas de procesar plantas han
sido utilizados como poderorosos medios mágicos, contra infinidad de males.
Desde el tiempo de los Faraones existen pruebas escritas que documentan uno de los negocios más fructíferos: el de las
especias. inseparable del de los aromas.
En todos los documentos oficiales descubiertos de la epoca, se encuentran referencias relativas a tipo,
recetas, precios de los ungüentos y sahumerios etc.